TAREA CUMPLIDA.
Cuando pasaba la semana y conforme llegaba el dia viernes, se convertía en el dia favorito de la semana, sin dudarlo lo esperaba con entusiasmo, alegría, augurando una noche de ternura, pasión y entretención, el mejor panorama que existiese en mi semana si a mi lado estaba él.
Necesitaba estar con él, nuestro amor y pasión eran implacables, y no parábamos hasta encontrarnos entre las sabanas. Quizá asi suene maravillosamente utópico y de otro mundo, pero asi fue, siendo yo joven para mi no había mejor panorama que llegar a nuestra casa y estar juntos, no puedo explicarlo, quizá el también disfrutaba tanto los días viernes como yo, necesitaba de su compañía, de su voz, su piel, su aliento, él me hacia sentir la mujer mas necesitada y amada del planeta. Mi entrega fue infinita, quería estar con el, con nadie mas. Vivía pendiente de él. De lo que hacia o dejaba de hacer, de lo que decía, de lo que quería, de lo que observaba, quería tener todo en cuenta para gustarle y que fuera feliz.
Aunque a veces discutíamos por sus celos, no se que fantasías recorría su mente, quizá imaginaba que yo iba por la vida viendo otros hombres o buscando algo que el no podía darme, Yo hubiese podido tener todo en él si lo hubiese permitido el mismo, si no me hubiese mentido, si hubiese confiado en mi, si no hubiésemos evitado de los buenos momentos que evitamos compartir a causa de nuestras discusiones y celos mutuos. Los celos obsesivos y nuestro sentido de posesión eran abismos que nos separaban, el no me entendía y yo no podía convencerlo de era el único hombre de mi vida. No se porque pensaba que a su lado me aburría, grave error yo era feliz a pesar de nuestras diferencias, teníamos una casa, tenia mi espacio y lo que había elegido como vida, es y no es difícil explicar lo que me movía a él, no era solo por sexo, aunque debo reconocer que hacer el amor con el era una experiencia única e irrepetible, eran otros mis motivos, el me movilizaba en mis anhelos que hasta el dia de hoy tengo, y que era poder hacerlo feliz, por eso mi deseo de pasar pendiente de el y formar una familia, cosa que todavía sueño, dentro de mi afloraba mi lado maternal, y creo que en todas las parejas hay un lado paternal y maternal hacia el otro, uno quiere cuidar, proteger, sanar, reir, facilitar, etc, eso es propio de los padres y de las madres aunque uno también lo ejerce con las parejas, de esta manera explico como eran mis dia a dia, yo quería cuidarlo y no dejarlo ir de mi lado. La palabra pareja es eso, ser parejos, cuidarse, amarse, respetarse desde un lado de igualdad, caminar juntos hacia un objetivo, soñar con concretar, no solo por soñar algo lindo, sino ir concretando de a poco lo soñado. Yo intentaba cuidarlo sin siquiera tocarlo, lo sentía cerca estando lejos, y quería al final del dia llegar a su abrazo, eso era todo lo que esperaba todo el dia. El era mi vida, yo soñaba con un futuro donde no existieran desconfianzas, ni celos, porque los besos eran besos de amor, risas y abrazos, compañía y complicidad, estar juntos era la representación vivida de la paz, por eso me enamore y lo ame, aunque sufriera por mis celos descontrolados por su ex. Mi Angel había logrado todo eso en mi, me había transformado en lo que todavía soy, me moldeo y me creó, y como mi mentor yo iba a entregarle mi vida, mi fidelidad, mis proyectos, mi tiempo, mi mente, mi cuerpo, mi corazón y mi familia, todo, con el renací, fui otra, soy otra, aunque no lo tenga conmigo, mi mentor supo dejarme un legado de enseñanzas y sabiduría que me acompañaran por el resto de mi vida. Jamás podre olvidarlo porque para mi no se ha ido, después de estos días de separación no se porque tengo la sensación de tenerlo cerca, el presentimiento de su vuelta, Quizá sea yo la que no quiere que se vaya de mi corazón, no se, no pierdo la esperanza de volver a verlo, aunque sea en otra vida, aunque el tiempo se me haga infinito, aunque transcurran mis días esperando encontrarlo en otro rostro, en otra persona y en otra sonrisa, Se que es imposible encontrarnos otra vez, aunque reconozco que esa es mi utopía. Nadie sabe lo que el logró en mí, y estoy seguro que él desconoce hasta qué punto lo amo aún, que después de el no hay nada más, jamás imagine que iba a tenerlo tan poco tiempo conmigo, y muchas veces he llegado a creer que fue un ángel que la vida me envío para curarme y rescatarme de la sombría vida que tenía. Acepto nuestra separación, porque quizá el amor que sentíamos era demasiado y el no debía perdurar conmigo para siempre, aunque reconozco mi muerte espiritual, la que vá en un cuerpo vivo, un cuerpo que sonríe y se mueve de aquí para allá, ocultando el alma muerta, herida, sangrando dolor interno, la verdadera muerte, que no pasa por el cuerpo físico.
Necesitaba estar con él, nuestro amor y pasión eran implacables, y no parábamos hasta encontrarnos entre las sabanas. Quizá asi suene maravillosamente utópico y de otro mundo, pero asi fue, siendo yo joven para mi no había mejor panorama que llegar a nuestra casa y estar juntos, no puedo explicarlo, quizá el también disfrutaba tanto los días viernes como yo, necesitaba de su compañía, de su voz, su piel, su aliento, él me hacia sentir la mujer mas necesitada y amada del planeta. Mi entrega fue infinita, quería estar con el, con nadie mas. Vivía pendiente de él. De lo que hacia o dejaba de hacer, de lo que decía, de lo que quería, de lo que observaba, quería tener todo en cuenta para gustarle y que fuera feliz.
Aunque a veces discutíamos por sus celos, no se que fantasías recorría su mente, quizá imaginaba que yo iba por la vida viendo otros hombres o buscando algo que el no podía darme, Yo hubiese podido tener todo en él si lo hubiese permitido el mismo, si no me hubiese mentido, si hubiese confiado en mi, si no hubiésemos evitado de los buenos momentos que evitamos compartir a causa de nuestras discusiones y celos mutuos. Los celos obsesivos y nuestro sentido de posesión eran abismos que nos separaban, el no me entendía y yo no podía convencerlo de era el único hombre de mi vida. No se porque pensaba que a su lado me aburría, grave error yo era feliz a pesar de nuestras diferencias, teníamos una casa, tenia mi espacio y lo que había elegido como vida, es y no es difícil explicar lo que me movía a él, no era solo por sexo, aunque debo reconocer que hacer el amor con el era una experiencia única e irrepetible, eran otros mis motivos, el me movilizaba en mis anhelos que hasta el dia de hoy tengo, y que era poder hacerlo feliz, por eso mi deseo de pasar pendiente de el y formar una familia, cosa que todavía sueño, dentro de mi afloraba mi lado maternal, y creo que en todas las parejas hay un lado paternal y maternal hacia el otro, uno quiere cuidar, proteger, sanar, reir, facilitar, etc, eso es propio de los padres y de las madres aunque uno también lo ejerce con las parejas, de esta manera explico como eran mis dia a dia, yo quería cuidarlo y no dejarlo ir de mi lado. La palabra pareja es eso, ser parejos, cuidarse, amarse, respetarse desde un lado de igualdad, caminar juntos hacia un objetivo, soñar con concretar, no solo por soñar algo lindo, sino ir concretando de a poco lo soñado. Yo intentaba cuidarlo sin siquiera tocarlo, lo sentía cerca estando lejos, y quería al final del dia llegar a su abrazo, eso era todo lo que esperaba todo el dia. El era mi vida, yo soñaba con un futuro donde no existieran desconfianzas, ni celos, porque los besos eran besos de amor, risas y abrazos, compañía y complicidad, estar juntos era la representación vivida de la paz, por eso me enamore y lo ame, aunque sufriera por mis celos descontrolados por su ex. Mi Angel había logrado todo eso en mi, me había transformado en lo que todavía soy, me moldeo y me creó, y como mi mentor yo iba a entregarle mi vida, mi fidelidad, mis proyectos, mi tiempo, mi mente, mi cuerpo, mi corazón y mi familia, todo, con el renací, fui otra, soy otra, aunque no lo tenga conmigo, mi mentor supo dejarme un legado de enseñanzas y sabiduría que me acompañaran por el resto de mi vida. Jamás podre olvidarlo porque para mi no se ha ido, después de estos días de separación no se porque tengo la sensación de tenerlo cerca, el presentimiento de su vuelta, Quizá sea yo la que no quiere que se vaya de mi corazón, no se, no pierdo la esperanza de volver a verlo, aunque sea en otra vida, aunque el tiempo se me haga infinito, aunque transcurran mis días esperando encontrarlo en otro rostro, en otra persona y en otra sonrisa, Se que es imposible encontrarnos otra vez, aunque reconozco que esa es mi utopía. Nadie sabe lo que el logró en mí, y estoy seguro que él desconoce hasta qué punto lo amo aún, que después de el no hay nada más, jamás imagine que iba a tenerlo tan poco tiempo conmigo, y muchas veces he llegado a creer que fue un ángel que la vida me envío para curarme y rescatarme de la sombría vida que tenía. Acepto nuestra separación, porque quizá el amor que sentíamos era demasiado y el no debía perdurar conmigo para siempre, aunque reconozco mi muerte espiritual, la que vá en un cuerpo vivo, un cuerpo que sonríe y se mueve de aquí para allá, ocultando el alma muerta, herida, sangrando dolor interno, la verdadera muerte, que no pasa por el cuerpo físico.
Para dejar los años
ResponderEliminarPara beber el sol
Le pediré al castaño
Pétalos de tu voz
¿Serás feliz allí?
¿Seré feliz?
Vuela en el mar tu sombra
Náufrago que cruzó
Cuando la sal te nombra
Líquida es la canción
Puedes vivir en mí
Puedes venir
Por qué guardamos tanto
¿detrás de un cristal?
¿Por qué esperar?
Por qué perdemos tanto,
Pensar y pensar
Como al pasar los días
Como que nadie ve
Como al pasar la vida
Cuánto te extrañaré
Joya tu corazón
Gema tu amor
Joya tu corazón
Gema tu amor, mi amor