El encuentro de hoy...
Ahora que su vida ha cambiado, que esta solo, hay momentos en que lo siento mas cerca mío. Ustedes se preguntarán por qué, y realmente no se... hay algo dentro mío que me dice que no deja de pensarme, que me necesita y se siente solo sin mi.
Es una locura lo sé, pero esa conexión que tenemos no es de ahora, estuvo siempre.
Cada vez que me siento así, el no tardaba en llamarme, con alguna novedad, con alguna angustia o algún dolor en el corazón.
Llamado por esta sensación heterogénea y casi instantánea que me embargaba desde hace unos días, hoy tomé un taxi y me dirigí hacia donde el trabaja, buscaba una buena escusa para presentarme ante sus ojos, en ese instante apareció ante mis ojos un cheque que le debía, como si fuese una señal
Que sentirá al verme ? me pregunté mientras me dirigía por la ciudad a su encuentro con la mirada extraviada,
Mientras iba camino a su trabajo, cruzaron por mis pensamientos varias situaciones posibles, que se encontrara en una reunión, que mi foto ya no estuviera en su escritorio, o verlo solo inmerso en el mundo de su computador, pensativo y concentrado en sus proyectos
Yo me atreví a dar el paso que el no se atrevió a dar, acudir a ese sonido sordo pero que me grita, te extraño te necesito, necesito verte.
Aunque esta vez me condujo ese llamado interno que nos une, ese pensamiento fijo, la idea de oir su voz pronunciando mi nombre, como quien pide auxilio.
Llegué frente a su puesto, me detuve y me quedé ahí parada, sola, acompañada solo por mis nervios.
Si el volteara la miraba no me reconocería, porque el dolor me ha cambiado y golpeado fuerte…
En realidad no sé cómo hice para acercarme y decirle “Hola” lo miré y miré, estaba seguro que el necesitaba de mi.
Por instinto, me acerque a saludarlo, y le entregue el sobre con su cheque.
Sonó su voz dulce y a la vez entristecida:
-Guen estas acá, como llegaste?
- Tenia que venir a entregarte esto que estaba en deuda.
silencio....
Su voz se metía dentro mío como una feroz alarma al alma, como una advertencia de peligro... si me quedaba allí contemplando su belleza angelical no resistiría, todo nuevamente volveria a ser un antes y un después... estaba en el antes... y no sentí coraje para iniciar un después...
Me di media vuelta, y quise irme ... temblando, sentí pánico... miedo ... inseguridad y noté que comenzaba a sudar.
Reconocí mi locura, y viéndome en esa situación dudé de mi equilibrio mental.
Lo miraba fijo a los ojos, y mis pies no respondían ... tenía que huir, salir de ese lugar para que no notara mis lagrimas, mi dolor y tristeza pero por sobre todo que no notara todo lo que provocaba en mi, que mis sentimientos estaban intactos lo seguía amando como nunca he amado a nadie ... pero mis pies no respondían...
Me acompaño por largos minutos... mirando por todos lados, como reconociéndome, tal vez pensaba que todo era un sueño que yo no era yo...que era solo una alucinación…
Caminamos de manera cabizbaja...como quien necesita ser abrazado.
Había tristeza en su mirada... y no pude aguantar.
Le reproche nuestra separación, lo llame por su nombre, lagrimas cayeron por mi rostro... y él emocionado me decía que me extrañaba...
Instintivamente quise tocarlo, sentir su piel, habría cambiado? su pelo tendría el mismo perfume? su aliento seria el mismo? sus manos se sentirían igual sobre mi piel?De la misma manera que esos pensamientos me asaltaron, los borré como de un manotazo mental, y me pregunté a mi misma... estas loca? Estaba como en un estado de aturdimiento, el ahí, hablándome
.
Con mi cara triste... emocionada ... quise abrazarlo ...asi como los millones de abrazos que le regale mientras estuvimos juntos sin decir una palabra, como cuando éramos felices.. como cuando nos encontrábamos por las tardes... en mi trabajo o en cualquier parte de nuestra casa..., pero no me atreví
Sigue siendo el mismo... solo que ahora esta solo y triste y su voz se quiebra con facilidad
-Debo irme le dije - Y me mira a los ojos triste... y se queda sin saber de que hablarme
Sé que el necesitaba mi abrazo... y ahí estuve para dárselo si el se atrevía como yo me había atrevido a presentarme allí pero no lo hizo.
Aunque volví sola y él regresó a su realidad... Con la única compañía de su mirada clavada en los míos, y de su tristeza...
Mientras volvía me pareció recordar aquellos tiempos mejores, aquellos de felicidad inmensa, profunda y delicada felicidad.
Como la promesa de sus TE AMO, únicos y siempre anhelados.
cuando se despidio senti como su cara, como su pelo, y como su mirada, que sin hablar me dijo una vez mas : TE AMO Guen.. Te extraño…
Es una locura lo sé, pero esa conexión que tenemos no es de ahora, estuvo siempre.
Cada vez que me siento así, el no tardaba en llamarme, con alguna novedad, con alguna angustia o algún dolor en el corazón.
Llamado por esta sensación heterogénea y casi instantánea que me embargaba desde hace unos días, hoy tomé un taxi y me dirigí hacia donde el trabaja, buscaba una buena escusa para presentarme ante sus ojos, en ese instante apareció ante mis ojos un cheque que le debía, como si fuese una señal
Que sentirá al verme ? me pregunté mientras me dirigía por la ciudad a su encuentro con la mirada extraviada,
Mientras iba camino a su trabajo, cruzaron por mis pensamientos varias situaciones posibles, que se encontrara en una reunión, que mi foto ya no estuviera en su escritorio, o verlo solo inmerso en el mundo de su computador, pensativo y concentrado en sus proyectos
Yo me atreví a dar el paso que el no se atrevió a dar, acudir a ese sonido sordo pero que me grita, te extraño te necesito, necesito verte.
Aunque esta vez me condujo ese llamado interno que nos une, ese pensamiento fijo, la idea de oir su voz pronunciando mi nombre, como quien pide auxilio.
Llegué frente a su puesto, me detuve y me quedé ahí parada, sola, acompañada solo por mis nervios.
Si el volteara la miraba no me reconocería, porque el dolor me ha cambiado y golpeado fuerte…
En realidad no sé cómo hice para acercarme y decirle “Hola” lo miré y miré, estaba seguro que el necesitaba de mi.
Por instinto, me acerque a saludarlo, y le entregue el sobre con su cheque.
Sonó su voz dulce y a la vez entristecida:
-Guen estas acá, como llegaste?
- Tenia que venir a entregarte esto que estaba en deuda.
silencio....
Su voz se metía dentro mío como una feroz alarma al alma, como una advertencia de peligro... si me quedaba allí contemplando su belleza angelical no resistiría, todo nuevamente volveria a ser un antes y un después... estaba en el antes... y no sentí coraje para iniciar un después...
Me di media vuelta, y quise irme ... temblando, sentí pánico... miedo ... inseguridad y noté que comenzaba a sudar.
Reconocí mi locura, y viéndome en esa situación dudé de mi equilibrio mental.
Lo miraba fijo a los ojos, y mis pies no respondían ... tenía que huir, salir de ese lugar para que no notara mis lagrimas, mi dolor y tristeza pero por sobre todo que no notara todo lo que provocaba en mi, que mis sentimientos estaban intactos lo seguía amando como nunca he amado a nadie ... pero mis pies no respondían...
Me acompaño por largos minutos... mirando por todos lados, como reconociéndome, tal vez pensaba que todo era un sueño que yo no era yo...que era solo una alucinación…
Caminamos de manera cabizbaja...como quien necesita ser abrazado.
Había tristeza en su mirada... y no pude aguantar.
Le reproche nuestra separación, lo llame por su nombre, lagrimas cayeron por mi rostro... y él emocionado me decía que me extrañaba...
Instintivamente quise tocarlo, sentir su piel, habría cambiado? su pelo tendría el mismo perfume? su aliento seria el mismo? sus manos se sentirían igual sobre mi piel?De la misma manera que esos pensamientos me asaltaron, los borré como de un manotazo mental, y me pregunté a mi misma... estas loca? Estaba como en un estado de aturdimiento, el ahí, hablándome
.
Con mi cara triste... emocionada ... quise abrazarlo ...asi como los millones de abrazos que le regale mientras estuvimos juntos sin decir una palabra, como cuando éramos felices.. como cuando nos encontrábamos por las tardes... en mi trabajo o en cualquier parte de nuestra casa..., pero no me atreví
Sigue siendo el mismo... solo que ahora esta solo y triste y su voz se quiebra con facilidad
-Debo irme le dije - Y me mira a los ojos triste... y se queda sin saber de que hablarme
Sé que el necesitaba mi abrazo... y ahí estuve para dárselo si el se atrevía como yo me había atrevido a presentarme allí pero no lo hizo.
Aunque volví sola y él regresó a su realidad... Con la única compañía de su mirada clavada en los míos, y de su tristeza...
Mientras volvía me pareció recordar aquellos tiempos mejores, aquellos de felicidad inmensa, profunda y delicada felicidad.
Como la promesa de sus TE AMO, únicos y siempre anhelados.
cuando se despidio senti como su cara, como su pelo, y como su mirada, que sin hablar me dijo una vez mas : TE AMO Guen.. Te extraño…
Comentarios
Publicar un comentario