Soledad...
Mi vida suele ser triste, por la realidad de estar completamente sola.
Cuando viví con el, mi vida era completa, no seria esta mujer gris y fría en la que fui convirtiéndome por la experiencia nefasta de haber cometido errores.
Uno no se recupera de las heridas profundas, de las frases hirientes, uno no se introduce en la vida normalmente, y mas aun siendo juzgado por uno mismo. De una historia triste, como parte de una venganza sin fin de la vida, de una puñalada que no termina de curarse.
Recuerdo que yo soñaba vivir una vida entera con el, sin dudarlo hubiese perdonado todas las penas y sus mentiras. Yo lo hubiera amado con locura, como jamás nadie podrá amarlo. Porque convertirse en mi compañero, automáticamente lo indultaba de cualquier dolor que me hubiese causado. Llegue a perdonarle lo imperdonable, justificándolo con culpa.
Jugaba conmigo y con mis emociones de la manera mas cruel, perdí la lucidez y la cordura de la misma manera en que perdí mi dignidad muchas veces.
A veces cuando dormía, solía acariciarle el pelo, esperando que alguna vez me digiera que me amaba, que no me postergaría mas. No se porque en mi locura yo imaginaba que el cambiaria, y al fin podría amarme sinceramente.
No podía pedirle que me dedicara tiempo, por sus hijos y su esposa, ansiaba ese sentimiento de atención y protección, de amor pleno y honesto. Yo quería que su risa fuera mi risa, que sus ojos fueran los mios. Que ironía comprobar que su risa y sus ojos nunca fueron míos, que amargura verlo en los brazos de otra, sin poder retomar mi vida.
Sus sueños rotos en realidad fueron los míos, cuando el lloraba sus penas yo lloraba sus mentiras y encontraba en sus palabras las mías.
Yo debí seguir con mi vida, soy yo la que no debería estar sola, yo soy la que aun tiene heridas y piensa en su amor (no amor). Yo fui quien lloró por el tiempo que jamás me dedico, yo soy la que se pregunta cada noche ¿en qué falle?, yo fui quien descubrió que jamás tendría algún espacio en su vida. Fui yo.
Pero sin embargo la historia esta contada de otra manera, y la que aun sigue sola soy yo.
Infeliz día para mi,
Gracias a el, una vez mas
Cuando viví con el, mi vida era completa, no seria esta mujer gris y fría en la que fui convirtiéndome por la experiencia nefasta de haber cometido errores.
Uno no se recupera de las heridas profundas, de las frases hirientes, uno no se introduce en la vida normalmente, y mas aun siendo juzgado por uno mismo. De una historia triste, como parte de una venganza sin fin de la vida, de una puñalada que no termina de curarse.
Recuerdo que yo soñaba vivir una vida entera con el, sin dudarlo hubiese perdonado todas las penas y sus mentiras. Yo lo hubiera amado con locura, como jamás nadie podrá amarlo. Porque convertirse en mi compañero, automáticamente lo indultaba de cualquier dolor que me hubiese causado. Llegue a perdonarle lo imperdonable, justificándolo con culpa.
Jugaba conmigo y con mis emociones de la manera mas cruel, perdí la lucidez y la cordura de la misma manera en que perdí mi dignidad muchas veces.
A veces cuando dormía, solía acariciarle el pelo, esperando que alguna vez me digiera que me amaba, que no me postergaría mas. No se porque en mi locura yo imaginaba que el cambiaria, y al fin podría amarme sinceramente.
No podía pedirle que me dedicara tiempo, por sus hijos y su esposa, ansiaba ese sentimiento de atención y protección, de amor pleno y honesto. Yo quería que su risa fuera mi risa, que sus ojos fueran los mios. Que ironía comprobar que su risa y sus ojos nunca fueron míos, que amargura verlo en los brazos de otra, sin poder retomar mi vida.
Sus sueños rotos en realidad fueron los míos, cuando el lloraba sus penas yo lloraba sus mentiras y encontraba en sus palabras las mías.
Yo debí seguir con mi vida, soy yo la que no debería estar sola, yo soy la que aun tiene heridas y piensa en su amor (no amor). Yo fui quien lloró por el tiempo que jamás me dedico, yo soy la que se pregunta cada noche ¿en qué falle?, yo fui quien descubrió que jamás tendría algún espacio en su vida. Fui yo.
Pero sin embargo la historia esta contada de otra manera, y la que aun sigue sola soy yo.
Infeliz día para mi,
Gracias a el, una vez mas
Te regalo un abrazo fuerte... de una desconocida.. pero fuerte apesar de cualquier cosa.
ResponderEliminarOjala que pronto sanen tus heridas
Besos
Muchas gracias soñadora, y asi como dice tu nick, algun dia pueda volver a tener sueños, pero sueños lindos, no como las pesadillas que hoy me atormrntan...
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